← scts1.com
Guía de Salud

Enclomifeno vs. testosterona: cuándo se usa cada uno

Uno reemplaza la testosterona. El otro le pide a tu cuerpo que la produzca. La diferencia se ve en el conteo de espermatozoides — y en lo que la FDA decidió.

Mira el video relacionado

Ver en YouTube ↗

Una llave antigua junto a una cerradura abierta sobre una mesa de madera: una opción reemplaza la hormona, la otra abre la señal que la produce

Lo esencial en 30 segundos

En este artículo

  1. La pregunta que casi nadie hace a tiempo
  2. Qué es el enclomifeno
  3. Por qué el isómero importa
  4. Reemplazar o restaurar: el termostato
  5. Los números de los ensayos
  6. Qué le pasa al conteo con testosterona
  7. Enclomifeno frente a clomifeno
  8. Lo que la FDA decidió — y lo que no
  9. Lo que esta evidencia NO dice
  10. ¿Para quién NO es esto?
  11. Entonces, ¿cuándo se usa cada uno?
  12. Preguntas frecuentes

La pregunta que casi nadie hace a tiempo

Un hombre de 38 años llega con cansancio, poca fuerza en el gimnasio y menos deseo sexual. Los laboratorios muestran testosterona baja. Le ofrecen un gel o una inyección. Empieza, y a las pocas semanas se siente mejor.

Ocho meses después, él y su pareja deciden buscar un embarazo. Y ahí aparece la pregunta que nadie le hizo al principio.

Porque la testosterona que se aplicó por fuera no solo le subió el nivel en sangre. También apagó una señal.

Esa señal es la conversación entre el cerebro y los testículos. El hipotálamo y la hipófisis miden cuánta testosterona hay circulando y, según eso, mandan dos mensajeros: la LH y la FSH. La LH le dice al testículo que produzca testosterona. La FSH participa en la producción de espermatozoides.

Cuando llega testosterona desde afuera, el cerebro lee un nivel alto y concluye lo lógico: ya hay suficiente, no hace falta pedir más. Baja la LH y baja la FSH. El testículo deja de recibir la orden.

El resultado es que el nivel en sangre sube mientras la fábrica se apaga. Y la fábrica no solo hacía testosterona.

Este artículo trata de eso: de dos caminos que suben el mismo número en el laboratorio por mecanismos opuestos, y de por qué esa diferencia importa mucho más de lo que parece al principio.

Qué es el enclomifeno

El enclomifeno es un modulador selectivo del receptor de estrógeno. Se toma por boca, en pastilla.

El nombre suena complicado, pero la idea es sencilla. Parte de la testosterona de un hombre se convierte en estradiol, que es una hormona estrogénica. Ese estradiol viaja al cerebro y es una de las señales que le dicen al hipotálamo "ya hay suficiente, baja el volumen".

El enclomifeno se sienta en ese receptor del cerebro y bloquea el mensaje. El hipotálamo deja de recibir la señal de freno. Entonces sube la LH, sube la FSH — y el testículo recibe más orden de trabajar.

Fíjate en la dirección. La testosterona externa entra al sistema por el final y apaga el principio. El enclomifeno entra por el principio y enciende el final.

Por eso los autores de uno de los ensayos usaron una frase que resume todo el tema: restauración en lugar de reemplazo.

Por qué el isómero importa

Hay un detalle de química que explica por qué existe este medicamento y no simplemente el que ya había.

Desde hace décadas se usa clomifeno fuera de indicación en hombres con testosterona baja. El clomifeno no es una sola molécula: es una mezcla de dos formas que son imágenes espejo, el enclomifeno y el zuclomifeno.

Las dos se parecen en el papel y se comportan muy distinto en el cuerpo. El enclomifeno es el que bloquea el receptor y sube las gonadotropinas. El zuclomifeno tiene un efecto más estrogénico y permanece en el cuerpo mucho más tiempo.

Un estudio en ratones, publicado en 2015, separó los dos isómeros y los dio por separado durante un periodo largo. Los efectos sobre las células de Leydig, el epidídimo, las vesículas seminales y los riñones aparecieron solo con el zuclomifeno. El enclomifeno aislado subió la testosterona sin alterar la histología del testículo.

Es un estudio en animales, con dosis altas, y hay que leerlo como lo que es. Pero explica el razonamiento: si el beneficio viene de un isómero y buena parte del problema del otro, tiene sentido intentar dar solo uno.

Reemplazar o restaurar: el termostato

La imagen más útil que conozco para esto es un termostato.

Imagina una casa fría. Tienes dos maneras de arreglarlo.

La primera es traer una estufa portátil y encenderla en la sala. La casa se calienta. Funciona, y funciona rápido. Pero el termostato de la pared siente ese calor, concluye que la casa ya está bien y apaga la calefacción central. Mientras la estufa esté prendida, todo se ve normal. El día que la apagues, la casa estará más fría que antes — porque el sistema central lleva meses sin trabajar.

La segunda manera es ajustar el termostato. No pones calor nuevo: le cambias la lectura al sistema para que la calefacción de la casa se encienda sola.

La testosterona externa es la estufa. El enclomifeno es el ajuste del termostato.

De ahí sale todo lo demás. Las dos calientan la casa. Solo una mantiene encendido el sistema central. Y en el cuerpo, ese sistema central también fabrica espermatozoides.

Los números de los ensayos

Esto no es teoría. Se midió.

El primer estudio comparativo se publicó en 2013 en The Journal of Sexual Medicine. Fue pequeño y abierto: 12 hombres con hipogonadismo secundario que ya habían usado testosterona tópica antes. Los asignaron al azar a enclomifeno oral o a gel de testosterona y los siguieron 6 meses.

Al empezar, después de suspender el gel previo, la testosterona total promedio estaba en 165 ± 66 pg/dL. A los 6 meses:

Prácticamente iguales. Si solo miraras el número de testosterona en el laboratorio, no podrías distinguir los dos tratamientos.

La diferencia apareció en todo lo demás. Solo el grupo de enclomifeno mostró aumento de LH y FSH. Y en el conteo de espermatozoides, la separación fue clara: el enclomifeno lo elevó en 7 de 7 hombres a los 3 meses y en 6 de 6 a los 6 meses, con concentraciones entre 75 y 334 millones por mL. El gel no logró subir el conteo por encima de 20 millones por mL en ninguno de los 5 hombres a los 3 meses.

Doce personas es muy poco. Pero el patrón se repitió en estudios más grandes.

En 2014, un ensayo de fase II publicado en Fertility and Sterility confirmó lo mismo: el enclomifeno subió la testosterona matutina de forma similar al gel tópico, mientras subía la LH y la FSH y conservaba el conteo de espermatozoides.

Y en 2015 llegaron los dos ensayos de fase III, publicados juntos en BJU International. Fueron dos estudios paralelos, aleatorizados, doble ciego y con doble placebo, en hombres con sobrepeso de 18 a 60 años con hipogonadismo secundario confirmado en dos mediciones distintas. Compararon dos dosis de enclomifeno contra gel de testosterona al 1.62% durante 16 semanas.

El resultado quedó escrito así: la testosterona total subió en todos los grupos. La LH y la FSH subieron con enclomifeno y bajaron con el gel. Y el enclomifeno mantuvo la concentración de espermatozoides en rango normal durante todo el tratamiento, mientras que en el grupo de gel hubo una reducción marcada de la espermatogénesis.

Qué pasó en los ensayosEnclomifenoGel de testosterona
Testosterona totalSubeSube
LH y FSHSubenBajan
Conteo de espermatozoidesSe mantiene en rango normalReducción marcada
VíaPastilla oralGel en la piel
Aprobación de la FDANo aprobadoAprobado

Vale la pena notar algo sobre la última fila, porque es incómoda y es real. El tratamiento con mejor perfil para la fertilidad en estos ensayos es el que no tiene aprobación. Volvemos a eso más abajo.

Qué le pasa al conteo con testosterona

Aquí hay que ser exacto, porque en internet se dicen las dos exageraciones opuestas.

Una dice que la testosterona te deja estéril para siempre. La otra dice que no pasa nada y que se arregla enseguida. Ninguna de las dos es correcta.

Los mejores números vienen de un lugar inesperado: los estudios de anticoncepción hormonal masculina. Durante años se investigó usar andrógenos precisamente para suprimir la producción de espermatozoides a propósito. Eso generó los datos más limpios que existen sobre cuánto tarda en volver.

Un análisis integrado publicado en The Lancet en 2006 reunió a 1,549 hombres sanos de 30 estudios, con 1,283.5 años-hombre de tratamiento y 705 años-hombre de seguimiento después de suspender. A todos se les midió el semen cada mes hasta que se recuperaron.

La mediana para volver a 20 millones por mL fue de 3.4 meses. Y la probabilidad de recuperación fue:

Léelo con las dos manos. Por un lado, es tranquilizador: en ese grupo la reversibilidad fue completa dentro de un plazo predecible. Por otro lado, un año es un año. Si estás buscando un embarazo a los 39, esperar doce meses a que el sistema vuelva a encenderse no es un detalle menor.

Y hay un matiz importante. Esos eran hombres sanos, jóvenes, con producción normal al empezar y tratamientos controlados de duración limitada. No es lo mismo que alguien que lleva cuatro años con testosterona, o que usó dosis de gimnasio muy por encima de lo terapéutico.

Una revisión de 2025 sobre el uso y abuso de testosterona lo resume sin adornos: la supresión del eje reduce la testosterona dentro del testículo, altera la espermatogénesis y puede llevar a atrofia testicular y azoospermia, y la recuperación tras suspender suele ser prolongada y, en algunos casos, incompleta.

Una serie clínica japonesa publicada en 2020 muestra la versión práctica: de 4,375 hombres que consultaron por infertilidad, 6 habían recibido testosterona para hipogonadismo de inicio tardío. En 5 de los 6 las gonadotropinas estaban marcadamente suprimidas, y el semen iba desde oligospermia severa hasta azoospermia. Se suspendió la testosterona en todos. Los que necesitaban recuperación rápida recibieron hCG o clomifeno, y mejoraron — salvo uno que solo recibió un mes de tratamiento.

La conclusión de ese grupo fue directa: la testosterona está contraindicada en hombres que quieren conservar la fertilidad, y quienes desean preservarla deberían considerarse para clomifeno o hCG.

Enclomifeno frente a clomifeno

Si el clomifeno ya existe, es barato y está disponible, la pregunta obvia es si vale la pena el isómero solo.

Un estudio retrospectivo de la Universidad de Miami, publicado en 2023, comparó los dos en la vida real: 46 hombres con enclomifeno y 32 con clomifeno, todos con al menos tres meses de tratamiento. La edad mediana fue 42 y 41 años.

Los dos grupos subieron la testosterona total de forma significativa. Pero solo el enclomifeno subió de forma significativa la FSH y la LH. Y en el conteo total de espermatozoides móviles —que es el número que más le importa a un especialista en fertilidad— solo el enclomifeno mostró un aumento significativo.

El volumen y la concentración del semen no cambiaron de forma significativa con ninguno de los dos. La movilidad subió en los dos grupos.

Es un estudio retrospectivo, no aleatorizado, de un solo centro. No demuestra superioridad de la manera en que lo haría un ensayo comparativo diseñado para eso. Pero apunta en la misma dirección que el estudio de los ratones: separar el isómero parece traer una ventaja, sobre todo en gonadotropinas.

Lo que la FDA decidió — y lo que no

Esta es la parte que casi nunca aparece en las páginas que venden enclomifeno, y es la que más deberías tener clara.

El enclomifeno se desarrolló como producto de marca con el nombre Androxal. La compañía lo llevó a la FDA tres veces entre 2009 y 2015, y las tres veces recibió una carta de respuesta completa — que es la forma en que la agencia dice que no aprueba el producto tal como fue presentado.

En la última, de diciembre de 2015, la FDA señaló que, a la luz de desarrollos científicos recientes, el diseño de los estudios de fase III ya no era adecuado para demostrar beneficio clínico en la población objetivo, y recomendó hacer uno o más estudios de fase III adicionales. También planteó observaciones sobre los criterios de entrada, la titulación de dosis y la validación del método bioanalítico.

Esos estudios adicionales nunca se completaron. El desarrollo se detuvo.

Hubo un segundo capítulo. En junio de 2022, el comité asesor de farmacia magistral de la FDA votó en contra de incluir el citrato de enclomifeno en la lista definitiva de sustancias a granel del apartado 503A. Hoy la sustancia figura en la Categoría 1 — bajo evaluación — y no está en la lista aprobada.

En términos prácticos, esto significa tres cosas:

Nada de esto significa que el enclomifeno no sirva. Los ensayos existen y son consistentes. Significa que el respaldo regulatorio que tiene la testosterona no lo tiene el enclomifeno, y que esa asimetría es parte de la decisión.

Decirlo al revés sería más fácil de vender. También sería mentira.

Lo que esta evidencia NO dice

Los estudios de arriba son reales y están publicados. También tienen límites que conviene nombrar con claridad.

No midieron embarazos. Todos los ensayos midieron hormonas y conteo de espermatozoides. Ninguno midió si nacieron más bebés. Un conteo mejor es un buen indicador, pero no es lo mismo que un resultado de fertilidad.

Fueron cortos. Dieciséis semanas en los de fase III, seis meses en los pequeños. La testosterona baja suele tratarse por años. No sabemos por esos ensayos qué pasa en el año cinco.

Varios fueron financiados por el fabricante. Los estudios de fase II y los de los isómeros tienen autores de la compañía que desarrollaba el producto. Eso no invalida los datos, pero es información que debes tener al leerlos.

No hay datos de seguridad cardiovascular a largo plazo para el enclomifeno. La testosterona tiene el ensayo TRAVERSE, con miles de participantes y seguimiento de eventos cardiovasculares. El enclomifeno no tiene nada equivalente. Ausencia de datos no es lo mismo que ausencia de riesgo.

El estudio de los isómeros fue en ratones. Con dosis altas y por sonda oral. Es útil para entender el mecanismo, no para predecir lo que pasa en una persona.

La comparación con clomifeno fue retrospectiva. Mirar hacia atrás en expedientes no es lo mismo que asignar al azar. Puede haber diferencias entre los pacientes que recibieron uno u otro que expliquen parte del resultado.

Los números de recuperación vienen de hombres sanos. El análisis de The Lancet estudió voluntarios jóvenes y eugonadales en protocolos controlados. Tu situación puede no parecerse.

¿Para quién NO es esto?

El enclomifeno no es la respuesta para todos los hombres con testosterona baja. Hay situaciones en las que directamente no aplica.

Si el problema está en el testículo, no en el cerebro. El enclomifeno funciona subiendo la LH y la FSH para que el testículo trabaje más. Si el testículo no puede responder —lo que se llama hipogonadismo primario—, gritarle más fuerte no sirve. En ese escenario el mecanismo simplemente no tiene dónde actuar.

Si no te importa conservar la fertilidad y quieres el camino con más respaldo regulatorio. Para un hombre de 62 años que no busca tener hijos, la ventaja principal del enclomifeno pierde peso, y la testosterona aprobada tiene décadas de uso y un ensayo cardiovascular grande detrás.

Si esperas un efecto inmediato. El enclomifeno trabaja a través de tu propio eje hormonal. Eso toma semanas, y depende de que el sistema tenga capacidad de responder.

Si hay una causa tratable que nadie ha buscado. Apnea del sueño sin diagnosticar, un problema de hipófisis, ciertos medicamentos, uso previo de esteroides anabólicos, exceso de prolactina. Subir un número sin entender por qué bajó es tratar la alarma en vez del incendio.

Si no eres hombre adulto. Nada de lo descrito aquí aplica a mujeres ni a menores de edad.

Y una más, que vale para los dos tratamientos: si tu testosterona está baja porque tu peso corporal la está empujando hacia abajo, ese es un tema aparte que conviene atender en paralelo. El tejido graso convierte testosterona en estradiol, y ese estradiol adicional presiona el freno del cerebro. No es casualidad que los ensayos de fase III se hicieran específicamente en hombres con sobrepeso.

Entonces, ¿cuándo se usa cada uno?

No existe una respuesta general. Existe una respuesta por persona. Pero las preguntas que la determinan sí son bastante estables:

¿Quieres tener hijos, ahora o más adelante? Es la pregunta que más pesa. Si la respuesta es sí o tal vez, la conversación cambia por completo, y la evidencia apunta a preservar la señal en vez de reemplazarla.

¿Dónde está la falla, arriba o abajo? Se distingue con laboratorios. Testosterona baja con LH y FSH bajas o normales apunta a un problema de señal. Testosterona baja con LH y FSH altas apunta a que el testículo no responde.

¿Cuánto te importa el respaldo regulatorio? Es una decisión legítima en las dos direcciones, y cada persona la pondera distinto. Lo importante es tomarla sabiendo cuál es la situación.

¿Hay algo más que explique el nivel bajo? Peso, sueño, alcohol, estrés sostenido, medicamentos, uso previo de esteroides. A veces el camino más corto no es ninguno de los dos medicamentos.

Si te interesa el panorama completo de qué miden la testosterona total y la libre, y qué encontró realmente el ensayo TRAVERSE, lo tratamos aparte en salud hormonal masculina.

Cómo lo manejamos en SCTS1

SCTS1 no receta medicamentos. Cuando comienzas tu programa, un médico licenciado revisa tu caso —hábitos, estrés, sueño e historia clínica— y, si lo considera necesario, ordena laboratorios. Es ese médico quien decide si algún tratamiento es apropiado para ti, cuál, y si conviene no tratar.

Tenemos programas de salud hormonal para hombres y programas de manejo de peso con GLP-1, con medicamentos aprobados por la FDA (Wegovy®, Foundayo™, Ozempic®), desde $149 al mes, por telemedicina, en español e inglés.

La elegibilidad se determina mediante evaluación médica. Los resultados individuales varían y no están garantizados.

Comenzar mi programa

Preguntas frecuentes

¿El enclomifeno está aprobado por la FDA?

No. La FDA emitió tres cartas de respuesta completa entre 2009 y 2015 y nunca aprobó el producto de marca. En junio de 2022 el comité asesor de farmacia magistral votó en contra de incluir el citrato de enclomifeno en la lista definitiva 503A. Hoy solo se consigue preparado en farmacias de compounding.

¿La testosterona me deja estéril?

Baja el conteo de espermatozoides mientras la usas, a veces hasta azoospermia. En el análisis integrado más grande, la mediana para recuperar 20 millones por mL fue de 3.4 meses tras suspender, con 67% a los 6 meses y 90% a los 12. En la mayoría vuelve. No es inmediato, y en algunos casos la recuperación es incompleta.

¿El enclomifeno sube la testosterona tanto como el gel?

En los ensayos publicados, en promedio sí. A los 6 meses: 545 ± 268 pg/dL con enclomifeno frente a 525 ± 256 pg/dL con gel. La diferencia real está en la LH y la FSH, que suben con enclomifeno y bajan con el gel.

¿Puedo tomar enclomifeno mientras uso testosterona?

Esa es exactamente la clase de decisión que le corresponde a un médico licenciado con tus laboratorios delante. No es algo que se resuelva leyendo un artículo, incluido este.

¿Y si ya llevo años con testosterona y ahora quiero tener hijos?

Es una situación frecuente y tiene manejo. Es un tema para hablar con un médico, idealmente uno con experiencia en fertilidad masculina, antes de cambiar nada por tu cuenta.

¿El enclomifeno tiene efectos secundarios?

Como cualquier medicamento, sí. Al no ser un producto aprobado, no existe un prospecto revisado por la FDA que los liste de forma estandarizada — lo cual es, en sí mismo, parte de la respuesta. Los efectos reportados y el monitoreo adecuado los debe revisar contigo el médico que evalúe tu caso.

Fuentes

Artículos localizados en PubMed. Enlaces al DOI original de cada estudio.

  1. Kim ED, McCullough A, Kaminetsky J. Oral enclomiphene citrate raises testosterone and preserves sperm counts in obese hypogonadal men, unlike topical testosterone: restoration instead of replacement. BJU Int. 2017;117(4):677-85. DOI: 10.1111/bju.13337
  2. Wiehle RD, Fontenot GK, Wike J, et al. Enclomiphene citrate stimulates testosterone production while preventing oligospermia: a randomized phase II clinical trial comparing topical testosterone. Fertil Steril. 2014;102(3):720-7. DOI: 10.1016/j.fertnstert.2014.06.004
  3. Kaminetsky J, Werner M, Fontenot G, Wiehle RD. Oral enclomiphene citrate stimulates the endogenous production of testosterone and sperm counts in men with low testosterone: comparison with testosterone gel. J Sex Med. 2013;10(6):1628-35. DOI: 10.1111/jsm.12116
  4. Liu PY, Swerdloff RS, Christenson PD, Handelsman DJ, Wang C. Rate, extent, and modifiers of spermatogenic recovery after hormonal male contraception: an integrated analysis. Lancet. 2006;367(9520):1412-20. DOI: 10.1016/S0140-6736(06)68614-5
  5. Thomas J, Suarez Arbelaez MC, Narasimman M, et al. Efficacy of clomiphene citrate versus enclomiphene citrate for male infertility treatment: a retrospective study. Cureus. 2023;15(7):e41476. DOI: 10.7759/cureus.41476
  6. Fontenot GK, Wiehle RD, Podolski JS. Differential effects of isomers of clomiphene citrate on reproductive tissues in male mice. BJU Int. 2015;117(2):344-50. DOI: 10.1111/bju.13244
  7. Kumar N, Kakoti S, Chung E. Pandemic of testosterone abuse: considerations for male fertility. Arab J Urol. 2025;23(3):183-189. DOI: 10.1080/20905998.2025.2509456
  8. Sukegawa G, Tsuji Y. Risk of male infertility due to testosterone replacement therapy for late-onset hypogonadism. Hinyokika Kiyo. 2020;66(11):407-409. DOI: 10.14989/ActaUrolJap_66_11_407
  9. U.S. Food and Drug Administration. Bulk drug substances used in compounding under section 503A of the FD&C Act. fda.gov
  10. Repros Therapeutics. Complete Response Letter from FDA for enclomiphene, December 2015. sec.gov

Sigue leyendo

Tu confianza vale más que una venta.

Más información →

Este contenido es informativo y no es consejo médico. SCTS1 no receta medicamentos. Toda la atención médica, recetas y planes de tratamiento son proporcionados por médicos licenciados a través de nuestra plataforma asociada. La elegibilidad para el tratamiento la determina un proveedor licenciado. Los resultados individuales varían y no están garantizados. El citrato de enclomifeno no está aprobado por la FDA.