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Guía de Salud

NAD+: lo que dice la ciencia, sin exagerar

NAD+: what the science actually says

Hogar de piedra con una llama encendida sobre leña corriente y leños apilados al costado

Imagen ilustrativa. No representa resultados garantizados.

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Empecemos por algo que tu cuerpo ya hace bien, todos los días, sin que tengas que pensarlo: fabrica su propio NAD+. Lo arma a partir de la niacina —la vitamina B3— que viene en comida corriente: pollo, atún, carne, cacahuates, hongos, granos integrales. La maquinaria existe, funciona, y lleva funcionando toda tu vida.

Esa es la parte buena y es verdad. La pregunta que sigue es otra, y es la que mueve una industria entera: si tus niveles bajan con la edad, ¿sirve de algo tomarlo en cápsula?

Esa pregunta sí tiene respuestas publicadas en personas. Son menos entusiastas de lo que verás en un anuncio, y bastante más interesantes. Este artículo las recorre en orden, desde el ensayo de 2018 que lo puso todo en marcha hasta el estudio de 2026 que por fin hizo la pregunta que aquel equipo había dejado pendiente.

Te adelantamos cómo termina, porque no nos gusta construir suspenso con la salud de nadie: subir el NAD+ en sangre funciona y es seguro. Que eso te haga sentir o funcionar mejor es justo lo que sigue sin demostrarse.

Puntos clave

En este artículo

Qué es el NAD+ y de dónde lo saca tu cuerpo

El NAD+ (dinucleótido de nicotinamida y adenina) es una coenzima que participa en reacciones fundamentales del metabolismo energético en prácticamente todas tus células. Cada vez que una célula convierte comida en energía utilizable, el NAD+ está ahí, pasando electrones de un lado a otro.

No es una sustancia exótica. Tu cuerpo lo fabrica a partir de la niacina, la vitamina B3, que está en alimentos normales: pechuga de pollo, atún, hígado, carne de res, cacahuates, semillas de girasol, hongos, granos integrales. La ficha oficial del NIH sobre niacina, enlazada abajo, tiene las cantidades.

Los niveles de NAD+ tienden a disminuir con la edad. Esa observación es el punto de partida de todo el interés científico — y también de todo el marketing. Se conecta con otras cosas que cambian al envejecer y que tratamos aparte: la función mitocondrial, la inflamación de fondo y, en general, lo que de verdad significa envejecer bien.

El salto que hay que vigilar

Hay un razonamiento que suena impecable y que conviene mirar despacio, porque es el motor de casi toda la publicidad de esta categoría:

Los tres pasos necesitan su propia evidencia. Los dos primeros la tienen. El tercero es donde se acaba el camino asfaltado, y es exactamente el paso que la publicidad se salta.

Qué demostró exactamente el ensayo de 2018

El ensayo humano que más se cita sobre NAD+ se publicó en Nature Communications en 2018. Lo dirigió Christopher Martens, entonces en la Universidad de Colorado Boulder. Fue aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo y cruzado: dos periodos de 6 semanas, con adultos sanos de mediana edad y mayores tomando nicotinamida ribósido (NR).

La conclusión de los autores, respetando su estructura: la suplementación fue bien tolerada y estimuló eficazmente el metabolismo del NAD+. Sobre los efectos clínicos escribieron que sus resultados aportan una visión inicial, y que futuros ensayos clínicos deberían evaluar más a fondo los posibles beneficios del NR para reducir la presión arterial y la rigidez arterial en este grupo.

«Deberían evaluar más a fondo» no es lo mismo que «funciona». Esa distinción era todo este artículo cuando lo escribimos. Ahora hay algo más que contar: alguien fue y lo evaluó.

HallazgoNivel de evidencia
Buena tolerancia en 6 semanasDemostrado en el ensayo
Elevación del metabolismo de NAD+Demostrado en el ensayo
Presión arterial y rigidez arterialSeñal inicial · pedía más estudios
Longevidad o antienvejecimientoNo evaluado

Fíjate en la última fila. El ensayo no midió longevidad. Nadie lo ha hecho en humanos con este tipo de diseño, porque requeriría décadas de seguimiento.

Qué pasó después de 2018

En los años siguientes se publicaron más ensayos en personas. Vale la pena verlos en orden, porque cuentan una historia con forma.

2019 — cuánto sube, exactamente

Un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo de 8 semanas en adultos con sobrepeso pero por lo demás sanos probó tres dosis de NR. El resultado fue limpio y proporcional a la dosis: 100 mg subieron el NAD+ en sangre un 22 %; 300 mg, un 51 %; 1.000 mg, un 142 %. El aumento apareció en las primeras dos semanas y se mantuvo el resto del estudio.

En seguridad: ningún caso de rubor facial —el efecto típico de la niacina en dosis altas— y ninguna diferencia significativa en efectos adversos frente al placebo. Tampoco subió el colesterol LDL ni se alteró el metabolismo de un carbono.

Es un buen estudio y deja el paso 2 bien cerrado: el NR llega, sube el NAD+ y se tolera bien.

2021 — NMN en corredores, y la letra pequeña del titular

Un ensayo de 6 semanas en 48 corredores aficionados combinó entrenamiento con nicotinamida mononucleótido (NMN) en tres dosis frente a placebo. El titular del artículo dice que el NMN «mejora la capacidad aeróbica», y conviene leer qué midieron exactamente.

Lo que sí subió más que en el grupo control: el consumo de oxígeno y la potencia en los umbrales ventilatorios —los puntos donde la respiración cambia de marcha— en los grupos de dosis media y alta.

Lo que no cambió en ningún grupo: el VO₂ máx, el pulso de oxígeno, ni la potencia pico. Es decir, los indicadores máximos —los que la mayoría de la gente entiende por «capacidad aeróbica», y de los que hablamos en VO2 máx y longevidad— se quedaron igual.

No es un resultado nulo, pero es mucho más estrecho que el titular. Y fue en gente que ya entrenaba cinco o seis veces por semana.

2022 — NMN en adultos de mediana edad

Un ensayo multicéntrico de 60 días con 80 adultos sanos de mediana edad comparó placebo contra 300, 600 y 900 mg de NMN. El NAD+ en sangre subió de forma significativa en todos los grupos tratados, y más en los de 600 y 900 mg. No hubo problemas de seguridad.

En lo funcional: la distancia recorrida en la prueba de caminata de seis minutos aumentó más que con placebo, y la puntuación de un cuestionario de salud percibida (SF-36) salió mejor. En cambio, el HOMA-IR —el índice de resistencia a la insulina del que hablamos en resistencia a la insulina— no mostró diferencias significativas.

Dos cosas que hay que decir, porque cambian cómo se lee este estudio. La primera: varios de sus autores están afiliados a las empresas que fabrican y comercializan el producto. Eso no lo invalida, pero es información que te corresponde tener. La segunda: uno de los desenlaces que se cita mucho de aquí es una «edad biológica en sangre» calculada con una herramienta en línea, que no es una medida validada de envejecimiento.

2026 — la pregunta de 2018, por fin respondida

Y aquí llega la parte que hace que este artículo exista.

En 2026, Christopher Martens —el mismo investigador principal del ensayo de 2018— publicó en Alzheimer's & Dementia un estudio piloto de fase II: 12 semanas, aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo, en 42 adultos con deterioro cognitivo leve amnésico (22 con NR, 20 con placebo).

El NAD+ en sangre se duplicó en el grupo de NR. Otra vez: el paso 2 funciona, sin discusión.

Y entonces, los resultados:

La conclusión de los autores es tan directa que vale la pena citarla en su forma: el NR eleva eficazmente el NAD+ en personas con deterioro cognitivo leve, pero no mejora la función cognitiva, el flujo cerebral total ni la presión arterial en 12 semanas.

Hay que leerlo con precisión, en las dos direcciones. Lo que este estudio no dice: no estudió adultos sanos, sino personas con deterioro cognitivo leve. Es un piloto, con 42 personas y 12 semanas. No prueba que el NR «no sirva para nada» en otras poblaciones o plazos.

Lo que sí dice, y pesa: cuando el equipo que generó la señal esperanzadora de 2018 fue a buscarla con un diseño controlado, midiendo la presión arterial que ellos mismos habían señalado, la señal no apareció. Y publicaron el resultado igual. Eso es ciencia funcionando bien, y es exactamente lo que no vas a encontrar en una página de producto.

Por qué elevar un biomarcador no basta

Éste es el punto más importante del artículo, y el que más se omite.

Que una sustancia suba un marcador en sangre demuestra dos cosas: que llega, y que hace algo bioquímicamente. Las dos son necesarias. Ninguna de las dos demuestra que te sientas mejor, funciones mejor o vivas más.

La historia de la medicina está llena de marcadores que se movieron en la dirección correcta sin que el resultado clínico los siguiera. Se les llama marcadores subrogados, y son útiles precisamente hasta el momento en que alguien los confunde con el resultado.

El NAD+ está hoy en ese punto incómodo: es un marcador que sabemos mover con precisión y cuya importancia clínica sigue sin estar establecida. Por eso los propios autores del ensayo de 2018 pidieron más estudios en lugar de declarar el asunto resuelto, y por eso el seguimiento de 2026 importa tanto aunque su resultado sea negativo.

Por qué a ti podría no pasarte lo mismo

Hay un detalle poco citado que cambia cómo leer todo lo anterior. Un análisis posterior del ensayo de NMN de 60 días revisó cuánto variaba la respuesta entre personas que tomaban exactamente la misma dosis.

La variación dentro de un mismo grupo fue de entre 29 % y 113 %. Dicho en claro: con la misma cápsula, el mismo día, a la misma hora, a algunas personas el NAD+ les sube muchísimo y a otras casi nada.

Eso explica buena parte de la distancia entre los testimonios entusiastas y los promedios discretos de los ensayos. Y tiene una consecuencia práctica honesta: un promedio de grupo no te dice qué va a pasar contigo, y nadie puede saberlo de antemano sin medir.

Lo que sí cuida la maquinaria

Si has llegado hasta aquí, lo justo es terminar por lo que sí tiene respaldo. La buena noticia es que no es nada exótico.

La vitamina B3 de la comida. Tu cuerpo fabrica NAD+ a partir de la niacina, y la niacina está en alimentos corrientes. La deficiencia real es rara en quien come variado. Antes de pensar en una cápsula de precursor, vale la pena saber si la base está cubierta.

El músculo y el movimiento. Las vías que usan NAD+ viven en buena parte en el músculo, y el músculo responde a que lo uses. Lo desarrollamos en proteína y músculo y en entrenamiento de fuerza. Incluso caminar cuenta: lo explicamos en caminar cuenta como ejercicio.

El sueño y el azúcar estables. El metabolismo energético no trabaja aislado. Dormir mal empeora la glucosa de la semana siguiente (dormir y bajar de peso), y los picos repetidos de glucosa dejan huella a largo plazo (picos de glucosa y envejecimiento).

Ninguna de estas cosas se vende en frasco, y por eso se promocionan menos. Pero si lo que te interesa de verdad es envejecer mejor, tienen más evidencia detrás que cualquier precursor de NAD+ disponible hoy.

Para que tus expectativas sean las correctas

Si después de todo esto sigues considerándolo, aquí está el encuadre honesto:

Y una pregunta que sirve con esto y con cualquier otra cosa que te ofrezcan: ¿en qué estudio, con cuántas personas, durante cuánto tiempo, y midiendo qué? Si quien te lo vende no puede responder las cuatro, ya sabes algo importante.

¿Para quién NO es esto?

Si esperas un efecto notable y rápido sobre la energía o el envejecimiento, la evidencia publicada no respalda esa expectativa. Los resultados individuales varían y no están garantizados.

Si estás embarazada o en periodo de lactancia, o si tienes enfermedad renal o hepática, esto requiere evaluación médica previa, no una decisión de compra.

Si tomas otros medicamentos, coméntalo. Las interacciones se revisan caso por caso, y no es algo que se resuelva leyendo una etiqueta.

Si estás en tratamiento oncológico, es una conversación con tu oncólogo antes que con nadie más. El metabolismo del NAD+ participa en procesos celulares que en ese contexto se evalúan de otra manera.

Y si lo que buscas es corregir un cansancio persistente, empezar por laboratorios tiene más sentido que empezar por un suplemento. La anemia y la tiroides explican muchísimos casos de cansancio y se detectan con pruebas baratas. Lo explicamos en qué laboratorios debo pedir.

Programas con GLP-1 y acompañamiento médico

En SCTS1 trabajamos con programas de manejo de peso con GLP-1, con medicamentos aprobados por la FDA (Wegovy®, Foundayo™, Ozempic®), desde $149 al mes, por telemedicina, en español e inglés. La elegibilidad se determina mediante evaluación médica.

Cómo funciona, en el orden real: cuando comienzas tu programa, un médico licenciado revisa tu caso —hábitos, estrés, sueño e historia clínica— y, si lo considera necesario, ordena laboratorios. No todo el mundo los necesita, y no son un requisito automático.

Los resultados individuales varían y no están garantizados.

Ver los programas →

Preguntas frecuentes

¿El NAD+ revierte el envejecimiento?

No hay evidencia publicada en humanos que respalde esa afirmación. Ningún ensayo en personas ha medido longevidad: requeriría décadas de seguimiento. Lo que se ha medido son niveles en sangre, tolerancia y algunos desenlaces funcionales a 6, 8 y 12 semanas.

¿Sirve para la energía?

El ensayo de 2018 no estableció eso como resultado demostrado, y sus autores describieron los hallazgos clínicos como una visión inicial. En el estudio de 2026, con el NAD+ duplicado, la función cognitiva no mejoró. Si tienes cansancio persistente, lo que corresponde es buscar la causa, no empezar por un suplemento.

¿Es seguro?

En los ensayos citados la tolerancia fue buena: sin rubor facial, sin más efectos adversos que el placebo y sin elevación del colesterol LDL, en periodos de 6 a 12 semanas. Eso es lo que se midió. Doce semanas no informan sobre el uso de años, y tu caso lo evalúa un médico licenciado.

¿Qué diferencia hay entre NR y NMN?

Son dos precursores distintos del NAD+. El NR es el del ensayo de 2018 y del de 2026; el NMN es el de los estudios de 2021 y 2022. Los dos suben el NAD+ en sangre. Ninguno tiene demostrado un beneficio clínico sólido, y no existe un ensayo grande que los compare de frente.

¿Inyectable o en cápsula?

Todos los ensayos que hemos citado usaron precursores por vía oral. Extrapolar sus resultados a otras vías de administración va más allá de lo que esos estudios midieron. Si alguien te presenta un inyectable citando estos ensayos, está cambiando la pregunta sin avisar.

¿Cuánto debería tomar?

No es una pregunta que este artículo pueda responder, y desconfía de quien te la responda sin conocerte. Lo que sí se sabe: la respuesta varía entre personas hasta en más del doble, así que una dosis «estándar» significa poco a nivel individual.

¿Puedo obtener NAD+ de la comida?

No tomas NAD+ directamente de la comida, pero sí su materia prima: la niacina (vitamina B3), presente en pollo, atún, carne, cacahuates, hongos y granos integrales. La ficha del NIH enlazada abajo tiene las cantidades y las recomendaciones.

¿Cuál es la trampa?

Que la distancia entre «sube un biomarcador» y «te hace bien» es más grande de lo que sugiere el marketing — y que en esta categoría casi todo el discurso comercial vive justo en esa distancia.

¿Por qué publican esto si venden programas de salud?

Porque nuestro eslogan no es decorativo. Si te vendiéramos una expectativa que la evidencia no sostiene, ganaríamos una venta y perderíamos algo que vale más. Preferimos decirte dónde está el límite de lo que se sabe.

¿Atienden en español?

Sí. Todo nuestro contenido y nuestra atención están disponibles en español e inglés.

Fuentes

Los porcentajes de elevación de NAD+ y los desenlaces funcionales citados son promedios de ensayos en poblaciones concretas y no una previsión de tu resultado individual. El estudio de 2026 se realizó en personas con deterioro cognitivo leve amnésico, no en adultos sanos.

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Tu confianza vale más que una venta.

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Este artículo es informativo y no es consejo médico. SCTS1 no receta medicamentos. Toda la atención médica, recetas y planes de tratamiento son proporcionados por médicos licenciados a través de nuestra plataforma asociada, y los preparados se despachan por farmacias con licencia. La elegibilidad la determina un proveedor licenciado mediante evaluación médica. El NAD+ y sus precursores no están aprobados por la FDA para tratar, curar ni prevenir ninguna enfermedad. Las cifras citadas provienen de ensayos en poblaciones concretas y son promedios, no una previsión de tu caso. No inicies, cambies ni suspendas ningún medicamento ni suplemento por tu cuenta. Los medicamentos compuestos contienen la misma clase de ingrediente activo pero no son productos farmacéuticos terminados aprobados por la FDA. Los resultados individuales varían y no están garantizados.